Los últimos tiempos han sido de cosecha para el desgobierno del señor Calderón.

Los últimos tiempos han sido de cosecha para el desgobierno del señor Calderón. Por todas las esquinas del espectro político recibe llamados de atención a causa del mediocre funcionamiento de su miniadministración. Ya sea por la intensa y mal diseñada campaña publicitaria que emprendió en los medios masivos de comunicación para sustituir el tradicional discurso anual al Congreso. O porque otorga entrevistas varias, promocionales del estado que guarda su imaginario país. O para que, conductores y analistas a modo, le permitan lucir su brazo torcido y le impongan, con sus preguntas, los propios intereses y visiones.Mención aparte merece un leve repaso a la agenda de actividades desarrolladas por el señor Calderón en lo que va de su ilegítimo periodo y que fueron reportadas en página de Internet. Saltan, de inmediato, los días no laborados: casi un tercio del total (191 de los 631 listados). En tales esforzados días, Calderón llevó a cabo mil 55 actividades. Es decir, un promedio de 2.4 por día laborado. Otro dato, revelador de las prioridades que Los Pinos se asignan, proviene de una somera comparación entre las actividades llevadas a cabo en el exterior (EU con 49 o España con 36), muy por encima de las ejecutadas aquí, pues sólo se le acercan, el estado de México (35) o el Tabasco de las inundaciones culpables (32). Más todavía: las que puso en Japón (12) son más que las consumadas en 19 estados del país.